Dublín y el transporte... Esa relación de odio in crescendo...

Como todos los que habéis hecho un tour conmigo sabréis, amo Dublín con todo mi corazón. Me parece una ciudad maravillosa, llena de vida, con un ambiente impresionante. Una capital de país pequeña pero que lo tiene todo: pubs míticos, música en directo, cerveza de calidad, gente joven... Es un lugar vibrante y lleno de vida, pero tiene algo que me saca de quicio por completo: el transporte público.


Bien es cierto que, al ser de Madrid, el listón está bastante alto. Porque Madrid, mi querida ciudad, tiene sus cosas malas, pero el transporte público me parece excelente. Sin embargo Dublín no cuenta con el mejor transporte del mundo...


Para empezar os cuento un poco los medios de transporte que tenéis disponibles:


1) Dublin Bus. Son los autobuses públicos que circulan por toda la ciudad. Las conexiones no son demasiado buenas, su frecuencia de paso llega a desesperar (sobretodo a última hora de la tarde) y no son precisamente baratos (con la tarjeta recargable Leap Card salen algo más económicos). Los precios oscilan desde los 2,10 a los 3,30 euros si pagas al momento. Algo que llama PODEROSAMENTE la atención es que si quieres pagar a bordo, debes hacerlo CON MONEDAS. Esto es...nada de billetes. Si tienes la tarifa exacta es fantástico, pero en caso contrario te darán un ticket en el que indican el cambio que te deben para que lo reclames en la oficina de Dublin Bus en el centro de la ciudad. Otra pega es que no hay demasiados autobuses nocturnos, por lo que si vives a las afueras de la ciudad te toca recogerte pronto cual Cenicienta. Punto a favor: los autobuses son modernos y pintorescos, con dos plantas.