Mitología Celta: Caorthannach vs. San Patricio

Duelo de titanes el que os traigo hoy.


Quiero acercaros la historia de Caorthannach, considerada como un poderoso demonio del mundo celta y como la madre de todas las serpientes que poblaban la isla de Irlanda.


Una historia que se repite una y otra vez en cada pub irlandés es aquella en la que se asegura que San Patricio consiguió expulsar a todas las serpientes de la Isla. Si nos basamos en lo que dice la Ciencia, nunca hubo serpientes por aquí. Y es que las Islas Británicas eran demasiado gélidas para que estos seres viviesen aquí. A esto hay que sumarle que, con el deshielo, ambas islas quedaron separadas del resto del continente europeo... y como sabréis, las serpientes aún no tienen la capacidad de volar hasta aquí ni de comprar un vuelo en Ryanair.



Como se trata de contar algo épico, San Patricio fue el encargado de plantarle cara a estos "inmundos" seres (que conste que a mí me gustan las serpientes). Se cuenta que tras expulsarlos de Irlanda, el santo tenía que enfrentarse a la criatura más poderosa de todas: Caorthannach. Para algunos, Caorthannach había engendrado al mismísimo Satanás, tal era su poder.


La batalla estaba muy igualada, y duró varios días y varias noches en la cima de Croagh Patrick, la montaña sagrada para los irlandeses. Dada la igualdad entre ambos, Caorthannach decidió huir desde el condado de Mayo hasta Donegal, buscando su guarida en el Lago Derg. Se comentaba que bajo el lago se encontraba una puerta de acceso al Infierno. San Patricio no se rindió, y montado sobre el caballo más rápido de Irlanda persiguió a Caorthannach dispuesto a darle caza. Pero el demonio, de forma hábil, sabía que el santo necesitaría agua para él y su caballo, así que fue envenenando todos los ríos y lagos que encontraba a su paso.


Patricio, al límite de sus fuerzas, se encomendó a Dios, y éste hizo brotar un pequeño arroyo del que ambos pudieron beber. Una vez llenos de energía, emprendieron la ruta hacia el lago adelantando a su enemigo, esperando para tenderle una trampa.